Para una base más crujiente, podés usar un poquito de harina de arroz en la masa al momento de estirarla, además de hornearla a 200°C durante los primeros minutos.
Preparación
Mezclá la harina, el polvo para panificar y la sal. Agregá el agua tibia y el aceite. Amasá hasta obtener una masa suave.
Cubrí la masa con un paño húmedo y dejala reposar durante 30 minutos en un lugar cálido para que tome cuerpo.
En una licuadora, procesá las hojas de albahaca, los dientes de ajo, las almendras y el queso parmesano rallado hasta obtener una mezcla homogénea. Sazoná con sal y pimienta al gusto.
Precalentá el horno a 180°C.
Estirá la masa sin gluten sobre una superficie limpia y enharinada (podés usar harina de arroz para evitar que se pegue) y colocá la masa estirada sobre una bandeja de horno engrasada o con papel antiadherente.
Horneá la base de masa durante unos 10 minutos, o hasta que esté ligeramente dorada. Retirá la base del horno y dejala enfriar un poco.
Colocá los bocconcini sobre la base y agregá una capa generosa de pesto sobre ellos.
Si lo deseás, decorá con tomates cherry cortados por la mitad.
Volvé a colocar la preparación en el horno durante 5–7 minutos, o hasta que los bocconcini se derritan y el pesto se haya integrado bien con la masa.